Peligro en videojuegos: la realidad detrás de estos inofensivos videojuegos

Todo comenzó como un juego; un simple juego. Abriste el Facebook y alguien te envió una invitación para probar esa aplicación que te muestra un reino poblado de golosinas atractivas y delirantes.

El juego, además, es sencillo, así que te pones a pasar el primer nivel; cuando te acuerdas, ya vas en el quinto. Sin sentirlo, se han pasado las horas y tú sigues ensimismado en la tarea de eliminar grupos de golosinas, o en cazar burbujitas de colores, o en acicalar unicornios de una tierra fantástica. Son las tres de la mañana y aún sigues clavado en la computadora o el móvil.

peligro y vicio en videojuegos
¿Peligro en los videojuegos?
Las redes sociales han dado un nuevo impulso a los videojuegos, atrapando públicos que antes no se interesaban por ellos: profesionistas, amas de casa, sexagenarios. Todos matan el tiempo cuidando de alguna granjita virtual o haciendo crecer ciudades.

El gran problema con estas actividades, señalan los especialistas, es que lo que comenzó como una experiencia agradable, con el tiempo deja de serlo, pues se ha convertido en una adicción.

Cuando juegas, el cerebro libera ciertas cantidades de dopamina, que es la hormona del placer, y que te mantiene en un estado de relajación, como si estuvieras “dopado”, como su nombre lo dice.

Sin embargo, con el paso del tiempo, necesitas pasar más tiempo jugando para liberar esas cantidades de dopamina que antes te hacían feliz; es como una droga, literalmente.

Por si fuera poco, afuera el mundo te reclama. Hay un escritorio sin ordenar, basura que tirar, comidas que hacer a sus horas, etc. El posponer tales actividades genera estrés, de modo que la experiencia deja de ser gratificante y se convierte en una suerte de círculo vicioso.

¿Cómo abandonar el vicio?
Sólo hay una forma de dejarlo. Aunque parezca redundánte y hasta bobo decirlo en estos términos, la manera más efectiva de abandonar el juego, es abandonándolo, sin pensar en más. Puedes incluso hacer el ejercicio de borrarlo simbólicamente de tu cabeza, declararlo inexistente, y ya está. Ayuda mucho borrar el programa de tu computadora o dispositivo móvil.



Por: Adrena Lina